“Uno nunca se puede acostumbrar a la muerte evitable de un niño”

“Uno nunca se puede acostumbrar a la muerte evitable de un niño”.

Quique Bassat (Pediatra)
Esta frase resume exactamente, lo que siento desde que llegué de Gambia, el mismo sentimiento, la impotencia, algo que cargo todavía conmigo a pesar de que llevo más de un mes en casa…
Esta es mi verdad:
En el año 2009 se inicia una campaña para introducir en Gambia la Artemisa Annua, planta capaz de curar cerca del 80% de los casos de malaria según indican los informes realizados. Los tratamientos parecen resultar efectivos y en sólo dos años, se consigue reducir notablemente la tasa de mortalidad infantil debido a esta enfermedad, así como conseguir mejoras en el sistema inmune de las personas afectadas por ésta y otras enfermedades, todo esto con un coste casi cero, ya que la planta consigue cultivarse con éxito en todo el interior del país.
De un día para otro, las autoridades del país prohíben el cultivo y uso medicinal de esta planta, basándose en una alerta publicada, casualmente, por varios laboratorios farmacéuticos de Europa, los cuales alegan, que existe un peligro inminente de que los “plasmodium”, o parásitos responsables del padecimiento de dicha enfermedad, adquieran resistencia al tratamiento comercializado. Esto podría ser creíble, si no fuera porque dicha planta, ha sido empleada en China durante más de 2.000 años sin que haya aparecido resistencia alguna, cosa que sí ha sucedido, a raíz del aislamiento de la artemisina, principio activo de la planta, que la industria farmacéutica ha empleado en los últimos 20 años para la elaboración de sus productos estrella.
Otras fuentes alegan que “La infusión de artemisa es una monoterapia y por lo tanto no debe ser utilizada.”.
La infusión de artemisa no es una monoterapia. Las sustancias anti-malaria de la planta son diversas e incluyen artemetina, casticina, chrysoplenetina, chrysosplenol-D y cirsilineol. El efecto del té depende los efectos sinérgicos de 29 sesquiterpenos, 36 flavonoides y una variedad de aceite esencial. El efecto de la infusión de artemisa depende sólo en cierta parte de su contenido de
artemisina. Se ha demostrado que los extractos de té desprovistos de artemisina continúan teniendo un efecto contra la malaria. Hay algunas variedades de artemisa que no contienen artemisina (por ejemplo Artemisa absinthium, Artemisa abrotanum y Artemisa afra) y siguen siendo efectivas contra la malaria.

EN GAMBIA NO PROBLEM
Todo esto no sería tan dramático, si como pretenden hacernos creer las autoridades internacionales, los medicamentos provistos por las farmacéuticas llegasen a todas las zonas de población, algo que tras haber estado en plena sabana africana, a más de 400Km de la costa atlántica, puedo asegurar que no es cierto. En el hospital no había analgésicos, ni antipiréticos, ni antiinflamatorios, ni antisépticos, ni gasas, ni vendas, ni guantes, ni ningún tipo de material esterilizado…por no haber, no había ni médico, que debido a la ausencia absoluta de medicación, hacía un año que ya no se personaba en las instalaciones. Pero esto tampoco es lo importante, ya que aunque lo hubiera, prácticamente ninguno de los habitantes de los poblados próximos, podría pagar si quiera la consulta de atención primaria, lo que directamente les dejaría sin acceso a los sintetizados de artemisa que se comercializan actualmente en África, o al menos en las zonas turísticas, sintetizados que por cierto, tampoco podrían pagar.
No voy a opinar sobre el por qué las farmacéuticas, han destinado todos sus esfuerzos hacia la prohibición de la Artemisa Annua, ni voy a dar mi opinión sobre las autoridades, organizaciones internacionales, ONG’s, que supuestamente velan por la erradicación de la enfermedad ni sus intereses, pues yo ya tengo la respuesta, ahora os invito a vosotros a que abráis los ojos como he hecho yo, y para eso solo voy a daros una pista…
A Octubre de 2013, en el interior de Gambia, cerca del 100% de niños de 1 a 5 años contagiados de Malaria, mueren en menos de 72 horas a causa de la enfermedad sin haber recibido atención médica, ni mucho menos tratamiento médico, a pesar de que existe una alternativa, natural, segura y gratuita para curar dicha enfermedad. Y para terminar, creo que no está de más recordar la cita que motivó este texto.
“Uno nunca se puede acostumbrar a la muerte evitable de un niño”.

Enlace que motivó la reflexión (uno de ellos mejor dicho):
http://www.teinteresa.es/salud/malaria-Bassat-Africa_0_803919866.html

Francisco Pérez

Colaborador de la Escuela Europea Parasanitaria y Colaborador en los proyectos de Gambia